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Conociendo ONNA PROJECT Entrevista a los creadores de 'Un Hogar' el nuevo trabajo de ONNA PROJECT+

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Con motivo de la presentación del nuevo trabajo de Onna Project que tendrá lugar el próximo 20 de Mayo a las 21h en la Escuela Universitaria TAIlos integrantes del grupo han contestado a algunas preguntas que nos permiten conocerlos mejor individualmente.

El conjunto está formado por Onna: Itxaso Satrústegui (Vocalista y compositora), Pablo Arencibia (Pianista y Compositor), Luis Castellanos (Bajista y contrabajista) y Juan Porta(Baterista y percusionista). Se incorpora también al quinteto el saxofonista David Pérez Casado y además este nuevo disco ‘Un Hogar’ cuenta con colaboraciones muy especiales como la de la flautista Trinidad Jiménez, el saxofonista Javier Campo o el violinista Federico Nathan.

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¿Qué os hizo empezar a involucraros con la música?

Itxaso: Yo llevo involucrada con la música desde que tengo uso de razón. El grado de implicación ha ido variando hasta tomar la decisión firme de hacer de esto mi profesión y mi modo de vida, quizá lo que me hizo tomar esta determinación fue darme cuenta de que es una necesidad vital, de que he crecido sin este lenguaje y necesito comunicarme a través de él.

Luis: En realidad me salió de niño de forma natural. Simplemente les dije a mis padres que quería aprender a tocar la guitarra y ellos gustosamente accedieron.  A partir de ahí, con el tiempo se convirtió en una forma de vida, y aparte de un par de idas y vueltas a los 23 decidí que quería ser profesional.

Juan: En casa siempre ha habido mucha afición, mi padre fue “tuno” y mi madre cantaba en un coro. Teníamos un montón de instrumentos: piano, guitarra, maracas, flauta, castañuelas… con los que mis hermanos y yo comenzamos a jugar y practicar. Aunque lo que me hizo involucrarme y ponerme a estudiar fue trabajar en un local donde había música en directo casi todas las noches, conocí muchos músicos, en especial bateristas…

El viernes pasado, en una de las master classes del Kenny Werner trío se nos preguntó por qué hacíamos música ¿cuál es vuestra respuesta a esa pregunta?

Itxaso: Por necesidad, por amor a la música y a la vida, porque es un canal maravilloso de expresión y, no solo eso, de comprensión de la vida y la realidad.

¿Hay algún instrumento que no toquéis y os gustaría poder dominar? ¿Cuál es?

Juan: Uf muchos… Empecé a tocar la guitarra, aunque las primeras clases que recuerdo fueron de piano, he pasado fugazmente por la trompeta,  pero si tuviera que decidirme por controlar uno, elegiría el piano. Me parece el instrumento más completo.

Luis: La trompeta, desde que cayó en mis manos el Kind of Blue de Miles, tengo fijación con ese instrumento.

Pablo: ¡Muchos! Especialmente el saxofón y el contrabajo.

¿Recordáis el primer tema que compusisteis cada uno de vosotros? ¿a qué edad empezasteis a componer?

Itxaso: Mi forma de empezar en la música fue particular. Canté en corales semiprofesionales desde los 6 años pero no empecé mis estudios reglados hasta los 13. Durante la primera etapa tuve la suerte de tener profesores que me enfocaron en una forma de ver la música creativa y fluida, por lo que compongo desde que empecé. De hecho, las primeras canciones que aprendí a tocar al piano, antes de empezar clases, fueron arreglos míos de canciones que escuchaba y me gustaban y composiciones propias muy sencillas que creaba a base de jugar con el piano.

Pablo: Yo me dedico principalmente a la ejecución musical más que a la composición, aunque muchos podrían decir que tocar jazz es una forma de componer música a tiempo real. De pequeño (quizá desde los 6 años o así) a veces improvisaba al piano y creaba melodías y jugaba con algunas ideas. Mis primeros temas como tal llegaron cuando tenía unos 13 ó 14 años.

A la hora de componer ¿pensáis que es más productivo trabajar desde un estado de mente clara y tranquila o aprovecháis cuando los sentimientos o sensaciones se apoderan de vosotros?

Itxaso: Creo que para componer, al menos para la primera fase de la composición, no hay que ser metódico, hay que dejar espacio y eso significa estar en paz con el momento presente y aceptar “lo que hay”. En esa paz cabe cualquier sentimiento o emoción más o menos intensa. A veces pensamos que la paz es un estado ideal donde no hay nada negativo y que si viene alguna emoción va a apoderarse de nosotros y en realidad ninguna de las dos es real, para mí “la paz” es una integración de ambas y yo prefiero componer, al menos forjar las primeras ideas, desde ahí, desde un espacio de autenticidad. Después hay que trabajar sobre esa primera idea y ahí creo que hay que adoptar otra actitud más de trabajo y minuciosidad.

¿Cómo os conocisteis y en qué momento decidisteis empezar a tocar juntos?

Luis: Pues nos conocimos en un combo de la Creativa hace unos años. Desde entonces no hemos parado de hacer cosas juntos, y llamarnos para colaborar en todo lo que podemos. Una vez que Pablo conoció a Itxaso y nos enseñara su proyecto, formar la banda surgió de forma natural.

Itxaso: Yo llevaba tiempo ya con el nombre artístico de “Onna” pero por una serie de circunstancias de aquél momento no estaba haciendo realmente la música que quería, así que quise buscar unos músicos que compartieran conmigo mi visión de la música y se embarcaran en el proyecto conmigo. Tuve la suerte de conocer a Pablo con quien encajé especialmente bien desde el principio y fue él quien me presentó a Juan y a Luis ¡qué bien que lo hizo!

¿Cómo fue la experiencia de grabar el disco?

Pablo: Ha sido un gran esfuerzo por toda la coordinación que implica un proyecto como éste más allá de los aspectos musicales. Sin embargo, la experiencia de estar reunidos y trabajando juntos con un buen sonido buscando lo que queremos musicalmente, ha sido fantástica.

Y para terminar ¿hay alguna anécdota como grupo que podáis compartir con nosotros?

Luis: Si, cuando nos fuimos a tocar por Andalucía, Juan no pudo parar de hablar con un acento yanki en todo el viaje. Lo peor fue que se lo pegaba a todo el que se acercaba a nosotros, y todo el mundo hablaba como Aznar cuando fue a ver a Bush al rancho. Al principio lo odiaba jajaja, pero cuando volvió a hablar como una persona normal lo eche de menos.

Juan: Jajajajaja…Bueno , para no meter a nadie en líos, hablare de mí. Me tienen prohibido tomar café, parece que me acelero un poco y no dejo descansar al personal. (Comentario de Pablo: “lo certifico”)

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