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ELYSIUM: ¿Es Neil Blomkamp el hijo no reconocido de Paul Verhoeven? Por César Pereyra+

¿Qué tipo de cine me gusta? Esa pregunta ronda mi cabeza desde el día que pisé la escuela. Las primeras películas que recuerdo haber disfrutado fueron norteamericanas, de modo que son ellas mis principales referentes al momento de escribir o planificar algún proyecto. Pero al llegar a España, me di con la agradable sorpresa de que existe otro tipo de cine, no mejor ni peor ya que la calidad es muy subjetiva, simplemente diferente. Neorrealismo italiano, Expresionismo alemán o Nouvelle Vague son corrientes que tendieron a retratar inquietudes de manera más personal que la vista en el Hollywood de mis tiempos (90’s para adelante), en el cual era difícil encontrar cintas que, sin perder su voluptuosa esencia ‘’mainstream’’, puedan darse el lujo (porque en esa industria lo es) de tocar de manera clara ciertos temas que lleven a una profunda reflexión.

Es precisamente por esta razón que ‘’Elysium’’ generaba en mí tremendas expectativas, más aún si tenemos en cuenta la gran sorpresa que significó ‘’District 9’’ (2009) donde el director sudafricano Neill Blomkamp comenzaba a mostrar una particular habilidad por combinar finísimos efectos especiales (no hay que olvidar que es graduado del departamento de Animación 3D y Efectos Especiales en la Escuela de Cine de Vancouver) y una interesante e intensa historia, la cual resalta no solo por su temática social sino por lo contemporánea que podía ser. Ante esto, podría decir que, salvando ciertos elementos que analizaré más adelante, ‘’Elysium’’ se convierte en una clara muestra del cine al cual aspiro.

‘’No hay que olvidar que estamos ante un producto de estudio, ergo, con mucho mayor presupuesto ($ 115 millones), súper ergo, menos control creativo en lo que a concepción y ejecución de historia se refiere por parte del director.’’

Si en la cinta del 2009 encontramos una historia de amor dentro de un contexto de convulsión social lleno de prejuicios, cortinas de humo y segregación racial (factores contemporáneos a la realidad sudafricana), en esta ocasión se nos presentan variables similares pero que caen en un segundo plano ante la necesidad de vender la típica historia del ‘’underdog’’ que lucha contra el sistema imperante para lograr justicia propia. No hay que olvidar que estamos ante un producto de estudio, ergo, con mucho mayor presupuesto ($ 115 millones), súper ergo, menos control creativo en lo que a concepción y ejecución de historia se refiere por parte del director.

A pesar de esto, Blomkamp (quien también fue co-guionista) sabe cómo balancear ambos factores, con una primera media hora donde conocemos al pequeño Max, quien subsiste en medio del hostil ambiente terráqueo que le ha tocado vivir, para luego dar paso al mismo personaje varios años después, ganándose la vida en una inmunda y mecanizada fábrica, la cual me hizo recordar a la vista en ‘’Tiempos Modernos’’, del gran (minuto de respeto) Charles Chaplin. La historia toma el esperado giro cuando, en el intento de arreglar una falla en la maquinaria, Max entra en un horno microondas gigante, recibiendo una letal carga radioactiva que lo deja con solo 5 días de vida. Es aquí cuando verdaderamente comienza la película.

Trajes futuristas, grandes efectos visuales y una gran dosis de acción con toques ‘’gore’’ es la gran fórmula que me hicieron recordar con mucha nostalgia títulos como ‘’Robocop’’, ‘’Starship Troopers’’ y ‘’Total Recall’’, trilogía del holandés Paul Verhoeven, conocido referente de género. Pero si hay algo que resalta nítidamente son las interpretaciones, especialmente por el lado antagónico, donde tenemos dos monumentales artistas: Sharlto Cooper y Jodie Foster. Cooper toma un camino radicalmente opuesto al mostrado en su anterior colaboración con Blomkamp, donde era un sumiso y reactivo funcionario estatal, y nos brinda al sádico y carismático mercenario Kruger, principal razón por la cual vi la peli más de una vez. Si este personaje representa el poder ejecutor, el de Foster como la secretaria de defensa Delacourt es el poder formal que trata mediante las medidas más extremas de mantener el elitista status quo de Elysium.

Dicen los especialistas que la importancia de un héroe se mide por aquella de los villanos. No, en esta peli no es así, ya que me resulta francamente imposible creer que Max, encarnado por el ‘’normal’’ Matt Damon, pueda hacerle frente dos veces a Kruger y vivir para contarlo. Ambos personajes presentan motivaciones fuertes y acordes a su personalidad, pero hay una enorme diferencia entre el valor agregado de ambos actores al momento de escuchar ¡Acción! Diego Luna y Alicia Braga también participan en papeles secundarios pero no menos importantes, sirviendo básicamente como elementos motivadores para el protagonista. Eso sí, Alice lo hace muy bien, a pesar de repetir el papel de ‘’luchadora madre soltera con hijo a cuestas’’. (¿Alguien dijo ‘’Soy Leyenda’’?)

 

‘’Las armas y su poder destructivo, el fenomenal diseño del escudo de Kruger, los vuelos espaciales y las capsulas médicas son solo algunos otros factores que le brindan ese toque 100% ‘’sci-fi’’ a la cinta y que dejan cosas de las cuales hablar cuando acaba la función. ’’

Por el lado narrativo, ya sabemos los pro y contra que la cinta nos presenta. Pero ¿Y los efectos especiales? Bueno, fieles lectores, tengo la satisfacción de decirles que a pesar de presentar un diseño poco innovador, la utilización del CGI es un detalle a resaltar. ¿A qué me refiero? Pues, por ejemplo, los exoesqueletos y androides que vemos no presentan diseños muy revolucionarios (aunque, siendo el año 2154, sería un toque increíble que los tengan) pero lo que se logra con ellos se ejecuta de tal manera que hace creíble su existencia. Las armas y su poder destructivo, el fenomenal diseño del escudo de Kruger, los vuelos espaciales y las capsulas médicas son solo algunos otros factores que le brindan ese toque 100% ‘’sci-fi’’ a la cinta y que dejan cosas de las cuales hablar cuando acaba la función. Es importante resaltar que Phillip Ivey, encargado de los efectos especiales, se inspiró en el trabajo del mítico Syd Mead, responsable de la fantasía en películas como ‘’Alien’’, ‘’Blade Runner’’ y ‘’Tron’’.

Last but not least, ‘Elysium’ presenta un claro retrato sobre la cruda realidad social que vivimos actualmente, vista desde los ojos del director sudafricano, y por ende con derecho a tocar temas como el apartheid y sus consecuencias. Una realidad tan cruda y desesperanzadora para unos como abundante y prometedora para otros. Una realidad donde los problemas de inmigración ilegal son solucionados de la manera más deshumanizada posible. Una realidad donde la brecha entre salud pública y privada se hace cada vez más grande. Una realidad donde un niño tuvo un sueño que solo como hombre pudo cumplir, arriesgando su vida para ello. Esto es una película, pero depende de nosotros, y nadie más que nosotros, que en el 2154 lo siga siendo. 

 

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