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La injuria y el pecado de ‘Los juegos del hambre’ El alumno de cine David Reszka analiza uno de los blockbusters del año+

Creo que ya todos sabéis qué es lo que opino acerca de las superproducciones. Muy pocas son capaces de mantener al espectador encajado en el asiento disfrutando de una exultate tensión o una magnífica realización y desarrollo. No obstante no todas las grandes producciones se encuentran en ese rincón marginado de denigrantes insultos al Séptimo Arte, como por ejemplo los títulos de James Cameron o Christopher Nolan.

Después hay otras películas que tienen un punto de inflexión dentro de ellas mismas, ya que la mitad de la cinta es una experiencia inolvidable de embaucador cine de acción (quiero remarcar que casi todas las superproducciones son títulos de acción/ciencia-ficción) y la otra mitad es un popurrí de escenas incrustadas ortopédicamente para acabarla. Si el orden es el opuesto, que también puede pasar, empezar mal y acabar bien, el sabor de boca es mucho mejor y hay un resquicio de satisfacción.

«Un reparto de altura, incluyendo a la magnífica Jennifer Lawrence»


Vayamos al grano que es lo que interesa. En el tercer párrafo revelo que la película que quiero comentar es ‘Los Juegos del Hambre’. Dirigida por Gary Ross y con un reparto de altura, incluyendo a la magnífica Jennifer Lawrence en el papel protagonista, cuenta con actores de renombre como Woody Harrelson, Donald Sutherland y Stanley Tucci. Reconozco que compré el Blu-Ray en oferta y sin muchas ilusiones. No es que me gusten las adaptaciones de novela juvenil, ya en sí el propio género me echa para atrás, pero contando con que la película tenía un presupuesto tan alto, un éxito que hizo eco en el último recoveco del planeta y unas críticas favorables (67 en Metracritic), decidí concederle una generosa oportunidad.

Donald Sutherland en ‘Los Juegos del Hambre’

«La primera hora de película es un ejemplo del mejor cine de ciencia-ficción que he visto en años»

Antes de empezar a criticar, como me gusta hacer, me gustaría recalcar que la primera hora de película es un ejemplo del mejor cine de ciencia-ficción que he visto en años. Perfecto. Contiene todos los alicientes necesarios para convertirse en una obra de altura: espectaculares efectos visuales, decorados ultramodernos que quitan el aliento, Woody Harrelson y Jennifer Lawrence, actuaciones desbordantes, una alta dosis de tensión, Woody Harrelson y Jennifer Lawrence (no quiero que el comentario pase desapercibido) y una extraña sensación de desasosiego y oscuro fanatismo que deja un sabor agridulce en la boca de cualquier fan/no-fan. 

«Toda esa fuerza visual se ve eclipsada cuando comienzan, curiosamente, los juegos del hambre»

Sin embargo, como ya mencioné arriba, toda esa grandeza y, aparentemente, indestructible fuerza visual, se ve total y absolutamente eclipsada cuando comienzan, curiosamente, los juegos del hambre. Digo curiosamente porque se supone que la verdadera «acción» y nudo de la película comienza en ese mismo instante. Tras una horrenda pero creíble escena donde niños de 12 años mueren degollados (os revelo, para los que no lo sepáis, que se ve poco porque no podían ponerla un «rating» de edades mayor de 12 años – temas de recaudación, como comprenderéis), uno se da cuenta de que ni la protagonista, ni los propios espectadores, saben quiénes son los enemigos. Y aquí quiero hacer la primera parada para hablar sobre los personajes secundarios: quitando a Peeta, compañero de Katniss (interpretada por Jennifer Lawrence), el resto de combatientes están completamente acartonados y deshumanizados (cuando muchos de ellos realmente son personas como los protagonistas) y a duras penas se sabe algo de ellos. Esto resulta realmente frustrante porque el 80% de esa segunda parte se centra única y exclusivamente en la anodina supervivencia de Katniss en un bosque virtual, lo que desmorona completamente esa fortaleza que antes comentaba. Lawrence tiene la fuerza suficiente para mantener a flote el filme, pero con el agua hasta el cuello. 

Jennifer Lawrence en el rodaje de ‘Los Juegos del Hambre’

«Sentimental e inverosímil desenlace, rápido, diligente»

Si ya carece de credibilidad esta segunda parte, el final se lleva la palma. ¡Tranquilos fieles seguidores, si no la habéis visto no os voy a revelar nada!, pero os aseguro que es la moñez adolescente más grande que he visto desde ‘Crepúsculo’. Lo siento. Es así y nadie va a hacerme cambiar de opinión.

No he leído los libros pero sé que Ross quería ser fiel a las palabras de Suzanne Collins, la autora de la obra. Muchos fans, a los cuales conozco personalmente, están disgustados con el resultado. Yo, como no-fan, he quedado defraudado por el sentimental e inverosímil desenlace, rápido, diligente, como si faltaran metros de cinta y hubiesen querido dejar grandes agujeros entre toma y toma. Me ha estropeado la película, lo que ha provocado su consecuente cabreo.

Lo mejor: la primera hora, dura, terrífica, imponente, digna del mejor drama de ficción.

Lo peor: un final previsible, muy rápido, con lagunas y, para colmo, sensiblero.

 

David Reszka – Critica Tu Cine Twitter: @David_Reszka

 

Trailer ‘Los Juegos del Hambre’ en V.O.

 

 

 

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