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‘Me conformo con ser capaz de contar historias que despierten y mantegan el interés del público’ Bernabé Bulnes, nominado al Premio TAI al Mejor Director en Notodfilmest por 'Sombras', nos explica el proceso creativo y técnico del rodaje+

Fotograma del cortometraje ‘Sombras’

¿Cómo surgió ‘Sombras’?

‘Sombras’  surgió de la mirada del personaje que finalmente interpreta José Manuel Poga, sentado dentro de un coche observando al personaje interpretado por María Nogales, la supuesta prostituta que está sola y pasando frío en la calle. A partir de esta situación –una persona que observa y otra que es observada– surgió la historia; en un primer momento, el diálogo a través de los walkie-talkies, después la resolución, en la que todo parece haber terminado a pesar de que el espectador descubre que no es así, que aún queda mucha historia por delante para esos personajes que desean algo distinto a lo que tienen. Lo que sucedía entre el diálogo inicial y la escena final fue lo que me planteó más dudas, no tanto por lo que quería contar sino por cómo podía hacerlo.

¿Con qué recursos contasteis para llevarlo a cabo?

Contábamos fundamentalmente con el equipo humano que, en la base, es el mismo equipo que ha hecho los últimos cortos que he dirigido. Como son personas que ruedan habitualmente cortos y otros tipos de producciones, todos ellos tienen compañeros y contactos que nos permitieron contar con un equipamiento suficiente para rodar decentemente nuestra historia. No íbamos sobrados, pero tanto Alejandro Espadero –el director de fotografía– como el resto del equipo se adaptaron a lo que había y aprovecharon al máximo los recursos. El presupuesto era cero, así que hicimos todo lo posible por conseguir material prestado y por ahorrar cualquier gasto innecesario. Como se trató desde el principio de un proyecto que hacíamos por amor al arte, la gente y las empresas a las que les pedimos material prestado se portaron muy bien y fueron muy generosos.

Fotograma del cortometraje ‘Sombras’

Siempre he pensado que crear redes así que faciliten la creación es algo que a medio plazo va en beneficio de todos y que, en un país como el nuestro, es la única forma de crear algo parecido a una industria. Al final conseguimos la cámara (una Canon 5D) y sus accesorios, un pequeño juego de ópticas Zeiss, un slider que no llegamos a usar, un pequeño generador eléctrico para rodar en la calle, una Kino Flo y algún foco más, además del equipo de sonido, que lo puso Juan Cantón, el jefe de sonido. Vestuario, atrezzo, vehículos y demás lo conseguimos a través de familiares y amigos, como casi siempre ocurre en este tipo de producciones.

‘Me conformaría con ser capaz de contar historias, o construir relatos más bien, que despierten y mantegan (esto es lo más difícil) el interés del público y que le den a éste la oportunidad de enriquecer estética, intelectual o emocionalmente su día a día’

Háblanos de tu experiencia en el rodaje.

El rodaje transcurrió muy bien. Se trata sin duda del rodaje que más he disfrutado como director de los últimos que he hecho. Repartimos la grabación entre dos tardes y dos mañanas. Como no teníamos condicionantes de producción, el equipo prefirió rodar tranquilamente durante varios días que hacer una jornada larga y pesada. La primera tarde fue la más dura pues rodábamos cerca del Guadalquivir y nos hizo un frío tremendo que no habíamos previsto. Personalmente detesto rodar con frío, aunque el principal problema era que tanto María Nogales como la mayor parte de la figuración, por exigencias del guión, llevaban muy poca ropa y, claro, pasaron un frío de muerte. Los rodajes matutinos, en cambio, fueron otra cosa. Empezamos las jornadas muy temprano para recoger la luz del amanecer y de las primeras horas de la mañana, y tuvimos la suerte de que hizo un tiempo fabuloso y de que la luz era preciosa, sobre todo durante la primera mañana. 

Fotograma del cortometraje ‘Sombras’

En la segunda mañana las nubes nos fastidiaron un poco pero aún así pasamos un buen rato grabando los ‘planos de acción’, es decir, los planos en los planos del momento en el que los policías aceleran al máximo el coche y salen a todo correr tras el criminal. El personaje que conducía el coche, por requerimientos del guión, era el interpretado por José Manuel Poga. Había una escena en la que, partiendo el coche de parado, el actor debía meter primera, acelerar a fondo en una curva, recorrer doscientos metros por un camino sin asfaltar y lleno de baches y frenar derrapando delante de unos árboles. La acción de por sí era complicada, pero había que añadirle un problemita: Poga no tiene carné ni sabe conducir. Creo que es mejor que me ahorre la explicación de cómo conseguimos rodar los planos, no vaya a ser que a algún Guardia Civil le dé por leer la entrevista…

¿De qué forma ha influido tu bagaje cinematográfico a la hora de afrontar este proyecto?

Se puede decir que mi bagaje cinematográfico me ha servido fundamentalmente para conseguir hacer el corto. Lo mejor que he sacado de las producciones que he dirigido hasta ahora ha sido lograr reunir a un equipo de compañeros y amigos que me dan la posibilidad de poner en pie un proyecto como ‘Sombras’ en cuestión de días. Ni gloria, ni certezas, ni dinero. Lo que me han dado hasta ahora las experiencias cinematográficas ha sido un poco de conocimiento (sobre todo acerca de las cosas que hay que evitar) y un mucho de intercambios personales. Tal vez algún día consiga hacer una producción que merezca la pena por sí misma; de momento, me contento con que esas producciones hayan sido como trenes en los que, por un tiempo, unos cuantos locos de esto del cine nos hemos encontrado y hemos pasado un rato juntos. Ya veremos hasta dónde nos lleva el próximo tren.

Fotograma del cortometraje ‘Sombras’

Si tuvieras que definir a grandes rasgos tu trabajo, ¿cuál sería el mensaje que querrías transmitir?

No sé si es por pudor o por falta de sabiduría, pero hasta ahora no me he atrevido a dar demasiados mensajes concretos o conscientes en mis cortos. Está claro que realizar y mostrar un corto es un acto comunicativo en el que existe, implícito o explícito, un mensaje. Sin embargo, el cine y el arte en general permiten, y muchas veces hasta agradecen, que dicho mensaje no sea del todo concreto ni claro. En el caso de ‘Sombras’ mi esfuerzo ha sido más el de contar la historia lo más oportunamente posible –respetando las condiciones del festival, por ejemplo– para que el espectador, si lo quiere, saque los mensajes que el corto le sugiera. Con ‘Sombras’ y con el resto de mi carrera cinematográfica me conformaría con ser capaz de contar historias, o construir relatos más bien, que despierten y mantegan (esto es lo más difícil) el interés del público y que le den a éste la oportunidad de enriquecer estética, intelectual o emocionalmente su día a día.

¿Tienes futuros proyectos en mente?

Sí que tengo varios proyectos en mente, tanto cinematográficos como literarios. Lo que ando buscando ahora es el hueco o la dinámica que me permita sentarme a terminar de escribirlos y de corregirlos. A corto plazo tengo previsto terminar y empezar a mover tanto un largo que podríamos meter en el saco del cine negro y una novela que no soy capaz de clasificar pero que transcurre en Sevilla durante un verano. Una vez que termine con la escritura vendrá el momento de seguir dándoles vida, lo cual, en el cementerio de proyectos profesionales y personales en el que se está convirtiendo España, no es nada fácil.

Javier Mateo Hidalgo

 

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