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‘Star Trek: En la oscuridad”, antesala a lo que nos espera el 2015 Por César Pereyra+

Sinopsis: La tripulación de la nave espacial U.S.S. Enterprise, liderada por el capitán James Kirk (Chris Pine), deberá salir en busca de John Harrison (Benedict Cumberbatch), responsable de diversos atentados contra la federación, uno de los cuales tomo la vida del mítico capitán Christopher Pike (Bruce Greenwood).

Opinión: Año 1995, o al menos eso creo. Estaba casa de una tía, presa de aquellas reuniones familiares a las cuales nos obligan a ir ”porque tenemos que ir”, y derrepente pasaban por la tele una película que llamó mi atención. Me acerqué de manera curiosa y apenas vi unas espadas de colores no hubo persona que me pudiera mover. ”La Guerra de las Galaxias” se llamaba. Luego, unos años después y ya en casa, pasaban otra serie con naves espaciales y trajes raros, pero que no presentaba, al menos en los segmentos que pude ver, tantas dosis de acción como en la anteriormente mencionada. ”Viaje a las Estrellas” se llamaba. Hoy, varios años después, tengo la posibilidad de gozar ambos universos de manera casi paralela, pero con la particularidad de hacerlo a través de los ojos de quien se ha convertido en el hombre más ocupado de Hollywood: Jeffrey Jacob Abrams.

Es importante saber que en los últimos años, muchos estudios están apostando por reintroducir o reinventar ciertas franquicias pasadas, adaptándolas a la pantalla grande en una serie de 3 películas. Esto lo menciono porque en estos casos, es siempre importante que la primera de ellas pueda contar un origen que sea entendible por aquellos que no están familiarizados con la historia o personajes y, al mismo tiempo, aceptable por aquellos que sí. Ya en el año 2009, Abrams puso la primera piedra con ”Star Trek”, película que junto a ”Misión Imposible 3” y ”Super 8” se convertía en un sólido paso en su carrera como director.

‘’Los colores, los personajes, la espectacular música de Michael Giacchino y, uno de los mejores elementos de esta saga, los efectos especiales de ILM (Industrial Light and Magic) son elementos que permiten, a lo largo de las 2 horas de metraje, disfrutar de una gran película. ’’

 El capitán James Kirk y el comandante Leonard ”Bones” McCoy corren estrepitosamente por una jungla roja, perseguidos por los furiosos habitantes del primitivo planeta Nibiru, ganando tiempo para que el comandante Spock, quien se encuentra en el corazón de un volcán, pueda evitar su catastrófica erupción. Ante todo esto, el resto de la tripulación espera, ocultos bajo el mar, las órdenes de su superior. ¿Qué les parece? Uno podría tranquilamente saber a lo que se está metiendo con solo disfrutar de esta fenomenal y breve secuencia. Los colores, los personajes, la espectacular música de Michael Giacchino y, uno de los mejores elementos de esta saga, los efectos especiales de ILM (Industrial Light and Magic) son elementos que permiten, a lo largo de las 2 horas de metraje, disfrutar de una gran película.

Un gran mérito de Abrams es saber manejar los momentos del filme, donde tenemos escenas de alto voltaje como la anteriormente descrita y aquellas que presentan una especial carga dramática, en las cuales vemos el sacrificio como tema más recurrente. Aunado a esto, también podemos disfrutar de una gran relación entre los diversos personajes, permitiendo de esta manera generar un interés no solo por lo que suceda con cada uno de ellos, sino las consecuencias que esos hechos generarían en los demás. En una época donde los blockbuster se caracterizan por ser más estéticos que argumentativos, es de resaltar el esfuerzo de Abrams y el equipo de guionistas Alex Kurtzman, Roberto Orci y Damon Lindelof (un saludo especial para mi compañero y colega David Reszka) por hacer que la entera tripulación del U.S.S. Enterprise sea un personaje más en la cinta.

Y si hablamos de personajes, es imposible no hablar de quienes los interpretan, ya que esta cinta debe tener uno de los mejores castings que he podido ver, con los ya conocidos Chris Pine, Zachary Quinto (Spock), Karl ”The Law” Urban (Leonard McCoy), Zoe Zaldana (Uhura) y Simon Pegg (Scotty), agregando a Benedict Cumberbatch, inicialmente como John Harrison pero quien luego, en una de las mejores escenas que he visto en mi vida, devela su verdadera identidad: Khan Noonien Singh o simplemente ”Khan”. Mucho se dijo previo al estreno de esta cinta sobre el maravilloso desempeño que tiene el protagonista de la serie ”Sherlock”, pero era necesario verlo para creer (y aprender) todas las herramientas que un actor puede tener a su alcance para generar una infinidad de emociones: tono de voz, gestos, miradas, lenguaje corporal, etc. No exagero al decir que solo he visto tamaño uso de recursos a Daniel Day-Lewis.

Como mencionaba anteriormente, los efectos especiales estuvieron a cargo de ILM (Industrial Light and Magic), empresa fundada por George Lucas en 1975, y que tiene en su curriculum desde maravillosos y clásicos trabajos como ”Indiana Jones”, ”Cocoon” y, lógicamente  ”Star Wars”, hasta algunos más contemporáneos como ”Pacific Rim”, ”Super 8” y ”Los Vengadores”. Con este historial, no es necesario extenderse demasiado sobre lo perfectas que fueron aquellas escenas creadas en CGI, no solo desde un punto de vista visual sino también funcional, generando cierta tensión dramática para el desarrollo de la cinta. Si me piden resaltar algunas, pues la llegada de Kirk, Uhura y Spock al planeta Kronos para capturar a Harrison (Khan), así como la parte ”Dead Space” de la película (no me digan que fui el único que encontró un gran parecido) donde Kirk y Khan se dirigen hacia la no oficial nave U.S.S. Vengeance, comandada por el malo maloso capitán Marcus, enfundados en unos trajes que los hacen flotar por el espacio. ¡Bestial!

‘’Es muy apresurado para decir que estamos ante la mejor película del verano (no antes de ver ”Elysium”), pero lo que sí puedo afirmar es que J.J. Abrams ha logrado la suficiente madurez y capacidad creativa como para tomar las riendas de franquicias que han significado para nosotros una infancia entera.’’

Por el lado musical, Michael Giachinno nos regala el mismo talento que hemos apreciado en cintas tan memorables como ”Los Increíbles” y ”Ratatouille”, haciendo que cada aparición del U.S.S. Enterprise sea lo suficientemente épica como para hacer que me acerque aún más a la pantalla (algo que hago cuando la película me está sacando de la realidad) con una enorme sonrisa de satisfacción. 

Es muy apresurado para decir que estamos ante la mejor película del verano (no antes de ver ”Elysium”), pero lo que sí puedo afirmar es que J.J. Abrams ha logrado la suficiente madurez y capacidad creativa como para tomar las riendas de franquicias que han significado para nosotros una infancia entera. Tal vez, en un futuro no muy cercano, mis hijos puedan asistir a una reunión ”porque en realidad tengo ganas de ir papá” y queden prendidos a una televisión de la manera en que yo lo hice años atrás. Tal vez, y solo tal vez, cuando vean los créditos finales, puedan voltear hacia mí y decir: ”Papá ¿Ese no es tu nombre?”. Tal vez.

Nota: Uno, dos o tres ”Flare effect” está bien, pero tampoco abuses J.J.

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