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‘Tengo tendencia a contar las cosas de forma ligera. Estoy encantado de ser un director superficial’ Crónica de Alexandra H.Gail de la rueda de prensa que Fernando Colomo dió acerca de su último film, 'La banda Picasso' +

 

Es curioso descubrir pequeños y olvidados capítulos de la vida de nuestros ídolos artísticos. Pablo Picasso es el de muchos… pero no son muchos los que saben que estuvo relacionado con el robo de la mismísima Gioconda en 1911. Fernando Colomo ha querido rescatar esa historia que invadió las páginas de los periódicos del mundo entero, cuando nuestro artista apenas rondaba los 30 y empezaba a darse a conocer en el París más bohemio.

Era un momento de experimentación. Picasso fraguó y materializó entonces su época rosa y pintó la obra que inspiró a Colomo para hablar del malagueño: ‘Las señoritas de Avingon’. ‘Desde que vi, cuando tenía 14 o 15 años, este cuadro de Picasso… imaginaos en aquella época de represión franquista, que de pronto un niño abre un libro y ve esa imagen,  que no sabe si salir corriendo o guardárselo -risas-. Es un cuadro que me ha perseguido toda la vida y quería descifrarlo un poco. Incluso pensé en terminarlo, porque está sin terminar. Pero a parte de que era una arrogancia enorme… a lo mejor me demandaba la familia Picasso…’, nos dice divertido. Esta es una de las confesiones que nos hizo el director tras la presentación ante la prensa de ‘La Banda Picasso’. Pues eso, al final, en lugar de terminar un cuadro legendario, decidió hacer algo que se le da de maravilla… una película.

‘Prácticamente ocho años de trabajo de guión, un rodaje, sin embargo, hecho en tiempo récord: seis semanas y media, que añadido a la posproducción suma dos añitos más…’

Nos cuenta el cineasta que a pesar de ser su vigésima obra, ésta ‘es especial’. Prácticamente ocho años de trabajo de guión, un rodaje, sin embargo, hecho en tiempo récord: seis semanas y media, que añadido a la posproducción suma dos añitos más… Ha aprendido francés, pero mientras trabajaban en los sets se hablaban hasta cinco idiomas a la vez… ¡incluso más! Y añade el director con sorna, ‘¡por primera vez me he visto obligado a hacer story-board!’, con colores y todo. En definitiva, es “la película a la que más tiempo he dedicado, sin duda, y en la que más hemos cuidado la producción”.

 

Un guión con grandes personajes y 14 versiones…

No sólo de Picasso va la cosa, sino de todos aquellos que le rodeaban, su banda, grandes artistas, personajes tremendamente ricos, grandes nombres como el de Guillaume Apollinaire, Max Jacob, Manolo Hugué, Georges Braque, etc. Colomo tenía entre sus manos demasiada información de cada uno de ellos, demasiadas anécdotas, demasiadas historias… Es por eso que ‘en los guiones lo que hacía era quitar, quitar y quitar para que de verdad saliera lo importante y dramatizarlo más. El mayor problema que he tenido con el guión, por el que he hecho 14 versiones, ha sido ese”. Y añade,lo normal en un guión es que, cuando te inventas personajes, no sabes todo su historial y te quedas un poco cojo, y aquí era todo lo contrario…’.

Por suerte ha conseguido captar la esencia de cada uno de ellos sin que se convierta en la típica biopic soporífera… manteniéndose fiel al ‘estilo Colomo’. ‘Yo tengo una tendencia a contar las cosas de una forma ligera, lo que hace que siempre haya pasado por ser un director superficial y esas cosas -nos dice entre risas-, y estoy encantado de ser un director superficial, el que quiera buscar más pues que lo busque’. 

Esta forma de narrar le viene de lejos…: ‘Realmente mi vocación nace con el cine francés, con la Nouvelle Vague, concretamente con ‘Los 400 Golpes’ de Truffaut’, comenta.  ‘Los 400 golpes’ te hablaba de unos personajes cercanos, eso me descubrió que el cine también puede ser una forma de hablar de las cosas cotidianas y de expresarte de una forma sencilla’.

 

Cartel de ‘La banda Picasso’

 

‘Esta película me ha obligado a profundizar mucho en los personajes, en descubrir sus contradicciones enormes. Al ponerme a escribir el guión, sobre todo el de la parte primera, que son jóvenes, cuando están sin un duro pero tienen una fuerza tremenda, el humor era fundamental en sus vidas. ¡Eran unos gamberros totales!’

Pero está claro que para expresarte de una forma sencilla… antes hay que cavar hondo y llenarte de barro.’Esta película me ha obligado a profundizar mucho en los personajes, en descubrir sus contradicciones enormes’, admite Colomo. ‘Al ponerme a escribir el guión, sobre todo el de la parte primera, que son jóvenes, cuando están sin un duro pero tienen una fuerza tremenda, el humor era fundamental en sus vidas. ¡Eran unos gamberros totales! Picasso y su banda vivían en un barrio muy apartado, pero si hubieran vivido en el centro tendrían locos a los vecinos, porque no paraban de hacer gamberradas’.

 

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?… Su leitmotiv 

Colomo nos deja claro que los personajes son reales, la historia del robo del cuadro es real, pero que su película es ficción, ‘una ficción inspirada en una historia real’. Y es una ficción en la que se repite el leitmotiv de todas sus películas. ‘Yo siempre he contado la misma historia, que es la de un señor que llega a un sitio que no es el suyo y que tiene que adaptarse. Lo he hecho hasta en ‘El caballero del dragón’ que era un marciano que venía, en ‘Tigres de papel’ era un señor que de pronto se metía en el marxismo y el mundo moderno, y si vamos a ‘Qué hace una chica como tú en un lugar como éste’, pues fíjate el propio título ya lo está diciendo…’. 

Nos confiesa que ésto siempre lo hace de forma inconsciente, es más, no se habría percatado del detalle si no llega a ser porque su buen amigo Joaquín Oristrell se lo dijo, ‘que además de ser guionista es un poco psicólogo’, añade. ‘Es verdad que siempre me han atraído más los momentos en que pasas de ser joven a ser mayor. Hay un momento de la vida en el que el ser humano se pervierte y tenemos casos muy concretos hoy en día desgraciadamente en nuestro país. Se pervierten, se vuelven a pervertir y se repervierten’, dice entre risas.

 ‘Era muy importante que se viera la obra de Picasso de ese periodo, para que se entendiera lo que estaba haciendo. Lo que hizo Picasso en aquel momento fue tan brutal… No existía ningún precedente de ninguna pintura parecida’

Y cierto es, en la película vemos ese momento de transición de Picasso y los cuadros que salieron de su imaginación entonces -cuadros por los que pagaron derechos a la familia, que puso al director alguna que otra directriz para no dañar la imagen del pintor-. ‘Era muy importante que se viera la obra de Picasso de ese periodo, para que se entendiera lo que estaba haciendo. Lo que hizo Picasso en aquel momento fue tan brutal… No existía ningún precedente de ninguna pintura parecida” nos dice un Colomo maravillado. ‘Picasso tuvo que enfrentarse a todos… Se rieron de él, le hacían bromas, el crítico más importante le dijo que tenía muy buena mano para la caricatura. Ver su reacción ante todo eso, ver cómo lo absorbió, quizá nos haga entender la personalidad del Picasso posterior. Me interesaba mostrar ese momento difícil que pasó cuando, sin hablar el francés, que lo hablaba fatal, escribirlo ni te cuento, -solamente hacía postales llenas de faltas de ortografía-,  fue capaz de enfrentarse a todo el mundo y triunfar’.

Pero la película de Colomo tiene otro trasfondo universal, el de la amistad frente al trabajo. Quien sigue fielmente a Picasso sabe que dejó a más de un amigo por el camino por triunfar con su arte. ‘Aquí -cuenta el director-,  se plantea una cosa que yo dejo abierta al espectador, para que considere hasta qué punto el arte es más importante, o es más importante la vida’.

 

Fotografía de rodaje. En la imagen, Fernando Colomo con Ignacio Mateos, el actor que interpreta a Picasso

 

La elección del casting: buscando a un chico ‘bajito’

Fernando Colomo suele trabajar con Laura Cepeda en casting. Un buen día, cuando estaba escribiendo las últimas versiones del guión se percató de que no tenía un Picasso, y tuvieron más o  menos la siguiente conversación telefónica:

– Colomo: Oye, deberíamos de ir pensando en Picasso, porque como no encontremos un Picasso… ¿cómo vamos a hacer la película?

Cepeda: Tú tranquilo que yo ya lo tengo. Es un chico que es muy buen actor, y siempre que le veo en los castings digo, ¡cómo se parece éste a Picasso!

Colomo: ¡No me fastidies!

Cepeda: ¡Y es de Málaga!

–  Colomo:  ¿Y es bajito?

–  Cepeda: ¡Sí, es bajito!

‘Al final, cuando le hicimos la prueba, para disimular, resulta que había vivido en Francia, osea que… ¡Fue una chiripa!’, admite. Y ese chico, bajito y que tanto se parece a Picasso es Ignacio Mateos, que acompañó al director, junto con gran parte del equipo, a la presentación de la película. De su propia boca pudimos escuchar cómo se preparó el personaje… 

Ya no era sólo lo que Picasso me aportaba a mí sino también lo que yo podía aportar al personaje. Yo lo que no podía era prejuzgarlo, se ha dicho que era machista, celoso, una persona muy insegura, pero es que le había costado tanto conseguir lo que tenía, que tenía miedo a perderlo. Eso creo es un sentimiento universal’

 ‘Ignacio Mateos: Había un pequeño problema para mí como actor, para crear el personaje, y es que todo el mundo opina y todo el mundo se pone la medalla de ‘yo lo conocí y la verdad me la contó a mí…

Y es que no es nada fácil meterse en la piel de un icono con tanto genio. Cuando empezó a estudiarlo, nos dice, todo era negativo, ‘y desde la negatividad es un poco difícil crear nada’. Tanto Colomo como el propio Mateos buscaban humanizar al personaje,  “me ayudó el que tampoco estaba tan lejos de mí’, nos cuenta. Demasiadas cosas en común, un malagueño que como Picasso se ha buscado ‘las habichuelas’ en París. ‘Ya no era sólo lo que Picasso me aportaba a mí sino también lo que yo podía aportar al personaje. Yo lo que no podía era prejuzgarlo, se ha dicho que era machista, celoso, una persona muy insegura, pero es que le había costado tanto conseguir lo que tenía, que tenía miedo a perderlo. Eso creo es un sentimiento universal’.

Mateos defiende la elección del arte frente a la amistad de la que se acusa al pintor, ‘él tenía un sueño y la gente que quiere cumplir sus sueños va a muerte’, y añade, ‘tampoco había que prejuzgarlo tanto, era un chaval… pues como yo’

Dicho ésto, seguro que muchos empiezan a ver con otros ojos al gran Picasso… La intención de Colomo con la película nos la dejó bien clara: ‘que nadie se duerma, que estimule, que interese, que se lo pasen bien y el que quiera profundizar pues que descubra cosas no sólo de pintura, sino también del ser humano, de lo que son los grupos de artistas, de lo que son los egos chocando, de lo que pasa cuando uno triunfa y los demás no, o triunfan más tarde… tan tarde que a lo mejor se han muerto ya. Todo ese tipo de relaciones eran muy sugerentes y de todas ellas hay toques en la película’.

 Amén.

 

 _Alexandra H.Gail @AlexandraHGail

 

Con este  post sobre ‘La Banda Picasso’, damos la bienvenida al blog a Alexandra H. Gil, alumna de los Estudios Superiores en Arte Dramático, que participa así en los contenidos de la Comunidad TAI. ¡Bienvenida Alexandra! Todos los que queráis participar no dudéis en ponernos en contacto con nosotros en comunicacion@escuela-tai.com 

 

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