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‘Tres Bodas de Más’, el show de la Doctora Cuesta Crónica de la película de Javier Ruiz Caldera protagonizada por Inma Cuesta, Quim Gutiérrez y Martiño Rivas+

3 bodas de más

Cristina Rodríguez. Este nombre me era totalmente desconocido hace unas cuantas semanas y así también lo era el grado de importancia que tiene el/la figurinista en un rodaje profesional. Pero fue luego de una Master Class impartida por ésta fenomenal profesional en la Escuela TAI en el marco de la Madrid Premiere Week, adherí un factor más sobre el cual obsesionarme al momento de concebir un proyecto: El Vestuario.

Y qué mejor manera de analizar este importante factor que en una cinta donde tenemos como gancho dramático no solo una, sino tres versiones del acontecimiento social por excelencia, donde el glamour y la apariencia son más  trending que el grado de compromiso sentimental y religioso al cual se someten aventuran los novios.

3 bodas de más

‘Tres Bodas de Más’ es una comedia que se sostiene bajo dos pilares muy claros. El primero es el montaje, elemento vital para este complejo género, ya que no solo debemos entender una historia sino que además reírnos de ella, lo cual se vuelve aún más complejo si tenemos en cuenta que no a todos nos divierte lo mismo. Para lograr contrarrestar esto último, generalmente se trata de contar la historia de la manera menos convencional posible, apelando a que ciertas situaciones sean lógicas pero inesperadas (como el hecho de que la protagonista se dé cuenta que el hombre que tanto busca es aquel que ha tenido frente suyo en toda la película).

El segundo pilar, y que amerita tratarlo de manera especial, es el tremendo trabajo de Inma Cuesta como la voluble y sufrida Ruth, personaje que atraviesa por un sinfín de situaciones que son bien resueltas gracias al buen trabajo corporal y expresivo de la actriz valenciana, así como la gran química con Quim Gutiérrez y Berto Romero, este último siendo una de las mejores sorpresas de la película, no solo por la buena calidad de su interpretación sino por el poco uso que se hizo de la misma. Sólo basta con ver los primeros 10 minutos para darnos cuenta en que personaje debieron enfocarse los 80 restantes.

3 bodas de más

Y es aquí donde comienza lo que estuvo “de Más”. Y no hablo de las bodas.

Javier Ruiz Caldera, a quien solo conocía por la lamentable ‘Spanish Movie’ (2009), carga todo el peso de la cinta en los hombros de nuestra protagonista, dejando de lado aquellas bodas que adornan el título de la película. Claro, Inma lo hace muy bien, pero es una pena que el director no aproveche al máximo tres versiones de un tipo de evento tan íntimo como mediático y que podría servirnos para generar momentos de los cuales hablar luego de acabada la función. De estos, solo hubo dos que llamaron mi atención: aquel donde la protagonista atropella accidentalmente a una novia (por lo bien montada que está la escena) y uno en el que vemos como una pesadísima invitada es bañada con Nutella (para quienes la han visto, me podrán entender). Que el contenido sea más importante que el continente, no hace de éste último dispensable.

Otro factor que me alejó de la historia, cuando su objetivo es acercarme a ella, fue el cumplidor guion que tenemos ante nosotros, con diálogos que dicen nada (“¡¿Cómo se le ocurre alimentar a un bebe blanco con un pezón negro?!”) y personajes que tienen una introducción y desarrollo verdaderamente lamentable, sirviendo solo para ver que reacción generan en nuestra protagonista. Asimismo, algunas situaciones y gags me parecieron muy forzadas y escritas para cumplir con un calendario de entrega del guion, sin querer buscar un sello personal que brinde a la cinta alguna particularidad. Creo importante que, más allá de la siempre subjetiva calidad de un proyecto, lo que verdaderamente importa es que éste se distinga nítidamente del resto. Si no buscamos eso, entonces dediquémonos a escribir remakes y cobrar el cheque.

3 bodas de más

En lo que respecta al aporte de nuestra ya mencionada figurinista, no noté un trabajo muy particular de su parte, a pesar de presentar tres bodas con temáticas diferentes (Playa, Tradicional y Moderna). Los protagonistas e invitados en cada una de ellas presentaban atuendos que correspondían a la ocasión, pero que dentro de ese contexto eran muy sobrios y genéricos, limitándose a no romper con el sentido común y además condicionado, creo yo, por el ya mencionado y etéreo guion.

Es una verdadera lástima que una cinta con una temática tan prometedora como ésta no cumpla con las expectativas generadas y se limite a ser un “copy + paste” de algunas otras comedias románticas que hemos podido ver en el cine estadounidense a lo largo de los años (siendo esta la principal razón que se me ocurre para explicar la mayoritaria presencia de canciones en idioma anglosajon). No basta con ofrecer algo que ya ha probado ser eficaz de manera tanto local como internacional, sino que debemos poner un sello de distinción que nos permita hablar del más mínimo atisbo de autoría.

Por César Pereyra.
Alumno del Curso Avanzado en Dirección Cinematográfica.

 

 

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