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‘Uno de los puntos fuertes de la Escuela es que se convierte en un segundo hogar’ Daniel Gestido, exalumno de Estudio Superior en Arte Dramático, habla sobre su paso por la escuela+

Recuerdo sin dificultad la primera vez que entre en la Escuela TAI. Llevaba apenas tres días en Madrid, era la primera vez que estaba solo tan lejos de casa. Llevaba días casi sin hablar, no conocía a nadie, no tenia familia ni amigos. Recuerdo que al cruzar esa puerta escuche un grito ‘¡Eh! Ese es el chico al que le acabo de pedir fuego.’ Hacía apenas 10 minutos me había cruzado con una chica que resultó ser la secretaria de la escuela y justo ella había sido la primera persona con la que tuve una conversación banal, como amigos, familiar. Ese es sin duda uno de los puntos fuertes de la Escuela: tras pasar allí más de una semana, deja de ser una Escuela y se convierte en un hogar,donde empiezas a considerar a la gente una segunda familia.

‘Decirle adiós al sitio que durante dos años nos había acogido y visto crecer como personas y actores’

El primer año pasó en un abrir y cerrar de ojos. Muchísimos cortos y ejercicios. Se notaba el esfuerzo y el trabajo y la mejoría era palpable. Cada semana teníamos prácticas o ensayos. Crecimos como artistas y como personas gracias a los profesores.

Al final de curso montamos nuestra primera obra teatral: “De Julietas y Romeos”. Esa obra saco lo mejor de cada uno de nosotros. Lloramos y reímos con ella; Discutimos y nos abrazamos, pero sobre todo crecimos como grupo. El montaje, el ayudar con la escenografía, los ensayos; 12 horas al día trabajando con gente que tiene tus mismos sueños, tus mismas metas… Eso une.

Segundo curso fue una batalla campal. Todos los días a pie de cañón trabajando, ensayando, aprendiendo guiones. Duro, si. Pero increíble. No hubo periodo de adaptación. Todos estábamos lo suficientemente adaptados ya a la escuela, así que desde el primer día empezamos con fuerza.

Recuerdo con mucho amor la fiesta ambientada en los años 50 que preparó la Escuela para celebrar la navidad. Fue una noche simplemente genialLas navidades pasaron y volvimos de vacaciones para encontrarnos con mas trabajo, más cortos, mas montajes teatrales… Si el año anterior había pasado en un abrir y cerrar de ojos, este estaba pasando en un abrir de ojos simplemente. 

Pero todo llega a su fin. En este caso con “No Future”, nuestra obra de final de carrera. Un popurrí de obras de Bertold Bretch con las que hacíamos una crítica a la sociedad actual, donde cada uno defendió sus ideales y aquello en lo que creía. Tras tres días de representación tocaba despedirse, decir adiós a profesores, amigos, compañeros… Decirle adiós al sitio que durante dos años nos había acogido y visto crecer como personas y actores, que no había visto frustrarnos y disfrutar; Una escuela llena de gente que nos protegió y nos amparo; Una escuela que, nuevamente repito, se podría llamar “HOGAR”.

Más información: Estudios Superiores en Arte Dramático

 

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